La relación entre

orden mental y orden físico

El hogar es sin duda un espacio donde refugiarnos, donde descansar y relajarnos, donde sentirnos a gusto… y de ahí la importancia de que nos genere felicidad.

El orden, además de lo que supone en términos de limpieza y armonía para el hogar, tiene una lectura relevante a nivel psicológico y es que, podría considerarse un reflejo de lo que ocurre en nuestra mente.

De esta forma, un espacio ordenado va acompañado de bienestar emocional y mental, al contrario de una casa desordenada, que puede reflejar emociones negativas como tristeza y angustia.

Para hablar sobre la estrecha relación entre el orden interior (mental) y el orden exterior (físico) he colaborado con una experta en psicología, Mariana de la Sota Mendoza

Nos gustaría puntualizar que, al hablar de orden, lo hacemos desde un “término medio”. Nos referimos a una casa ordenada, que pueda moverse dentro de un rango de más o menos orden en función varios factores como: de la persona o personas que convivan en ella; si hay niños pequeños; si todos los miembros trabajan fuera y pasan poco tiempo en el hogar o, al contrario, si alguna de las personas trabaja en casa; etc.

Pero con la palabra “orden”, no nos referimos a una casa ordenada a la perfección en la que sientas malestar significativo si encuentras un objeto fuera de su sitio, por ejemplo.

En función de lo anterior, distinguimos 2 tipos de desorden:

1) EL QUE NO MOLESTA

En el mundo tan ajetreado en el que vivimos hoy en día, cada persona establece unas prioridades y es totalmente comprensible dar preferencia a otros aspectos de la vida. Este punto es completamente aceptable si tienes la casa desordenada porque has preferido hacer otras cosas y te parece bien, te sientes a gusto.

2) EL QUE MOLESTA

En este caso, si tienes la casa desordenada, no te gusta verla así y te genera sentimientos negativos, puedes seguir los consejos que mencionamos a continuación:

  • Lo primero que recomendamos antes de que te pongas a ordenar es hacer un -stop- para mirar hacia tu interior y así puedas tomar conciencia de cómo estás, y reflexionar sobre el por qué de ese desorden. Ya que, como decíamos, nuestra casa suele ser un reflejo de nuestro mundo interior, nuestro estado de ánimo.
  • En segundo lugar, te explicamos algunos beneficios que el orden te puede aportar:
    • Ser más eficaz: ganarás tiempo en tu día a día y además encontrarás las cosas más rápido por que sabes dónde están.
    • Ahorrar dinero: evitarás compras innecesarias o duplicadas si sabes exactamente lo que tienes.
    • Reducir el estrés que produce ver tu espacio desordenado, enseres amontonados, tirados por cualquier parte.
    • Estar más tranquilo/a: sentirás que controlas tus pertenencias, que recuperas el control de tu hogar.
    • Disfrutar de la paz visual que produce abrir un cajón o armario y verlo ordenado.

Aquí puedes comprobar lo que el orden ha hecho por algun@s de mis clientes.

  • En tercer lugar, te ofrecemos unos tips sencillos para ordenar tu hogar:
    • El orden es cosa de todos los miembros de la familia. Sería imposible lograrlo y mantenerlo si no pone cada uno de su parte.
    • Asignar un lugar para cada cosa. Unifica todo lo que sea de la misma categoría (libros con libros, bolsos con bolsos, documentos con documentos, cosas de desayuno con cosas de desayuno, toallas con toallas…)
    • Crear hábitos y rutinas sencillas y claras: ventilar la casa nada más levantarse; hacer la cama; depositar la ropa para lavar en su cubo correspondiente; devolver cada cosa a su sitio después de usarla; etc.
    • Consumir de forma consciente. Nuestro hogar no va a aumentar de tamaño así que, antes de comprar algo, piensa dónde lo vas a poner y si tardas más de 2 segundos en dar con una respuesta, olvídalo.
    • No acumular revistas, papeles, muestras de productos de higiene, bolsas… La acumulación es la peor enemiga del orden y, para ello, debemos aprender a decir NO a ciertos “regalos”
    • Deshacerte de todo aquello que ya no utilizas, está roto, no te gusta… ¡olvídate de los por si acasos! Vivir con lo que realmente queremos hace que tengamos menos cosas de las que preocuparnos y ocuparnos. Además, puedes dar una segunda vida a aquello que a ti ya no te hace falta, dónalo, véndelo o regálalo.

Este último punto puede resultar más complicado de lo que parece puesto que, nos cuesta desprendernos de cosas que nos traen recuerdos, tienen significado para nosotros y nos generan emociones agradables o desagradables. El hecho de hacer un -stop- como decíamos antes para analizar cada cosa, puede ayudarnos a comprender que nuestros recuerdos van a continuar presentes, aunque tiremos ciertos objetos. Podemos considerar este momento como un ritual en el que nos despedimos de etapas anteriores de forma positiva, para poder avanzar hacia el futuro, hacia nuevas etapas, y es muy gratificante comprobar que nos esforzamos por crecer y seguir aprendiendo.

Si te estás planteando ordenar por primera vez, te recomendamos empezar poco a poco y por algo sencillo, como el cajón de los tuppers, de la ropa interior, los medicamentos o el maquillaje.

Una vez empieces a comprobar los beneficios que el orden te puede aportar ¡no podrás parar! Pero nuestro consejo es que primero hagas ese -stop-, para que puedas empezar cuando sientas que es el momento.

Foto de Erika Suberviola, interiorismo & feng shui